| 1 cuota de $15.670,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $15.670,00 |
| 2 cuotas de $9.271,94 | Total $18.543,88 | |
| 3 cuotas de $6.335,38 | Total $19.006,14 | |
| 6 cuotas de $3.553,95 | Total $21.323,74 | |
| 9 cuotas de $2.660,76 | Total $23.946,89 | |
| 12 cuotas de $2.236,50 | Total $26.838,01 | |
| 24 cuotas de $1.668,92 | Total $40.054,09 |
| 3 cuotas de $6.676,98 | Total $20.030,96 | |
| 6 cuotas de $3.677,22 | Total $22.063,36 |
| 3 cuotas de $6.746,45 | Total $20.239,37 | |
| 6 cuotas de $3.703,60 | Total $22.221,63 | |
| 9 cuotas de $2.771,32 | Total $24.941,94 | |
| 12 cuotas de $2.269,66 | Total $27.236,03 |
| 18 cuotas de $1.840,70 | Total $33.132,65 |
En 1915, ya desencadenado el conflicto mundial, Freud analiza las complejas relaciones que unen la guerra y la muerte. La guerra ha destruido la ilusión de que las adquisiciones culturales eran inmutables, y desnudado implacablemente las mociones pulsionales primordiales. El hombre civilizado se comporta con respecto a la muerte de la misma manera que el hombre primordial de Tótem y tabú. En 1932, en el mismo momento en que el nazismo se prepara para devastar Europa, Einstein y Freud reflexionan sobre los medios más idóneos para mantener a raya la guerra. Para que, en definitiva, el derecho se imponga sobre la violencia, es importante una vez más favorecer el proceso cultural.
