El amante y sus metáforas. Margarita Scotta

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Descripción

Este libro se propone indagar tanto el amor como la transferencia psicoanalítica desde la lectura apasionada que Lacan realizara del Banquete de Platón, impactando no sólo sobre el psicoanálisis y la filosofía sino, fundamentalmente, sobre los psicoanalistas mismos. Su genio o naturaleza podría resumirse en estas frases:

Por el sólo hecho de que hay transferencia, estamos implicados en la posición de ser aquel que contiene el agalma, el objeto fundamental que está en juego en el análisis del sujeto, en cuanto vinculado, condicionado por la relación de vacilación del sujeto que nosotros caracterizamos como aquello que constituye el fantasma fundamental, como aquello que instaura el lugar donde el sujeto puede fijarse como deseo.

Es un efecto legítimo de la transferencia. (...) Sólo que, para reconocerlo, es preciso que el analista sepa ciertas cosas. Es preciso que sepa, en particular, que el criterio de su posición correcta no es que comprenda o no comprenda.

No es absolutamente esencial que comprenda. (...) Siempre debe poner en duda lo que comprende y decirse que aquello que trata de alcanzar es, precisamente, lo que en principio no comprende. Ciertamente, sólo en la medida en que sabe qué es el deseo, pero no sabe lo que desea ese sujeto —con el cual está embarcado en la aventura analítica—, está en posición de tener en él el objeto de dicho deseo (Jacques Lacan. Extraído del cap. XIII de su Seminario La transferencia, 8 de marzo de 1961).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN

Primer tiempo del Banquete Metáforas del amor

CAPÍTULO I Discurso de Fedro (esa antigua costumbre de ir al lugar del otro)

  • I.1. La caída del ser en el discurso, si es a través del amor, presenta el objeto de la transferencia analítica

  • I.2. La intersubjetividad no es el marco de la transferencia

  • I.3. Del amor se hace discurso

  • I.4. Erastés y erómenos como alteridades a la intersubjetividad

  • I.5. Un péndulo sobre el objeto

  • I.6. Nivelar el amor y el odio obtura la polaridad erómenos erastés

  • I.7. La erótica del Banquete da el marco para hacer metáforas del amor

  • I.8. El erómenos deviene sujeto de su placer, para los griegos; del deseo, para Lacan

  • I.9. Lo neutro empieza a articular lo que ocurre en el amor

  • I.10. La reciprocidad no es el marco de esta relación de amor

  • I.11. El psiquismo bascula con estas dos nuevas polaridades de lo sexual

  • I.12. Una significación efecto de la inadecuación, no de lo adecuado

  • I.13. Lo posible de una revelación en esta metáfora

  • I.14. El glamour luminoso del Banquete conduce a la oscuridad

  • I.15. Sólo los que aman están dispuestos a morir

  • I.16. Cuando los mortales están dispuestos a morir, sólo es por amor

  • I.17. Dudosa metáfora del amor para Aquiles

  • I.18. ¿Lo extraño será un amor que no apunte al ser del otro?

  • I.19. Fedro retorna en Romeo y Julieta

CAPÍTULO II Discurso de Pausanias (los juegos de sociedad y la relación inconveniente)

  • II.1. Lacan es llevado a retomar el acto de Aquiles

  • II.2. Lo amado como inicio del movimiento

  • II.3. De la manifestación real a su revelación en lo simbólico

  • II.4. Del amor como un dios al mito

  • II.5. El amor pasión como mito

  • II.6. El mito retorna en la canción de amor

  • II.7. La polaridad erastés erómenos no es la pareja ante la polis

  • II.8. El acto pasa al problema del consentimiento en las costumbres

  • II.9. El hipo de Aristófanes permitiría entender

  • II.10. La ironía divide al sujeto

  • II.11. El deseo se revela, el amor se significa

  • II.12. Para Lacan el amor es una metáfora

CAPÍTULO III Discurso de Erixímaco (el cuerpo estropea la dialéctica y posterga la palabra)

  • III.1. La relación medicina/ciencia se complica con la falta de definición de salud

  • III.2. ¿Y qué hacemos con lo desemejante —lo que no se nos parece?

  • V.7. El deseo es límite del amor pero también infinito

  • V.8. El horóscopo sobre el amor del astrólogo Aristófanes

  • V.9. Entre-dos se disputan el centro de la dialéctica del Banquete

  • V.10. Los incalculables alcances del amor en la transferencia

  • V.11. Ya no estamos en lo que le pasa al sujeto enamorado

CAPÍTULO VI Discurso de Agatón (el orador que lleva a Lacan a situar el espacio del deseo para el analista)

  • VI.1. Una demanda que el sujeto eterniza sin saber

  • VI.2. Sócrates y la eternidad del significante

  • VI.3. La segunda muerte inaugura el espacio del deseo en la Antigüedad

  • VI.4. Un deseo encarnado en la afirmación de inmortalidad

  • VI.5. El deseo pasa a ser revelado en el discurso

  • VI.6. Se concluye en la atopía del sujeto

  • VI.7. La palabra es lo que encarna un deseo como verdadero

  • VI.8. La perplejidad de Agatón

  • VI.9. Hacia la pendiente del deseo, pero desde el amor

  • VI.10. La oscilación en el discurso de Agatón

  • VI.11. Una relación insólita en el pensamiento antiguo

  • VI.12. Un logro ambiguo del amor: vaciar al oráculo de su fatalidad

  • VI.13. No demos por entendida la razón de la sustitución por Diotima

  • VI.14. La demanda inconsciente produce un saber como excluido

  • VI.15. Los dioses pertenecen a lo real por la dialéctica freudiana

  • VI.16. Para vincular el amor a lo trágico será necesario el cristianismo

CAPÍTULO VII Discurso de Diotima (lo femenino como actividad de la falta sin objeto)

  • VII.1. Sócrates se divide

  • VII.2. La belleza no es el deseo de lo bello

  • VII.3. El estado de enamoramiento transpone la pulsión sexual en deseo indestructible

  • VII.4. Lo inmortal no es lo que no muere sino lo que le falta a lo mortal

  • VII.5. Una inhibición de meta de la pulsión

  • VII.6. Seducir no necesariamente es erotizar

  • VII.7. Porque el deseo es desprendido del deseo sexual (aunque prometía también otro destino)

  • VII.8. La belleza y lo visible de la verdad

  • VII.9. Mientras tanto, no perdamos de vista a Sócrates

  • VII.10. El objeto de pulsión y las imágenes del narcisismo

  • VII.11. La metonimia del deseo también puede conducir al amor

  • VII.12. El objeto para el erastés puede llegar a ser un yo ideal antes suprimido

  • VII.13. La introspección psicológica de Platón

  • VII.14. Freud y su contrasentido romántico al objeto desocultado

  • VII.15. El eros es contrario a la burocracia política de los psicoanalistas

  • VII.16. El detalle no dicho se convierte en tentación del analista

  • VII.17. De la informe pavada amorosa a lo que da forma a la dignidad del sujeto

  • VII.18. De las reminiscencias platónicas a las reminiscencias freudianas

  • VII.19. El nacimiento del amor desde las épocas del romanticismo

  • VII.20. Sólo los que aman dudan

  • VII.21. El nacimiento del amor desde el mito de Diotima

CAPÍTULO VIII Discurso de Diotima (lo femenino como saber en la alteridad)

  • VIII.1. Del amor hacia la relación de amor

  • VIII.2. Amor y no saber

  • VIII.3. Sustituyamos Víctor Hugo por Freud

  • VIII.4. Con Elizabeth, Freud sustituye el presagio por la revelación

  • VIII.5. Lo reconocido por rememoración y lo oculto supuesto por Freud

  • VIII.6. Cómo Freud produce el vaciamiento socrático del saber

  • VIII.7. El amor es su historia

  • VIII.8. El inconsciente introduce la ambigüedad en lo trágico

  • VIII.9. La sustitución del erastés por el erómenos en el tratamiento de Elizabeth

  • VIII.10. Freud se deja refutar cuando encuentra lo que buscaba

  • VIII.11. Cuando el amor es un cuerpo extraño en la conciencia no es posible amar

  • VIII.12. El amor divide pero no escinde

  • VIII.13. La intensidad del amor desdibuja la frontera tópica entre consciente e inconsciente

  • VIII.14. Una articulación clave entre amor e inconsciente

  • VIII.15. Un amor sin defensa se creó como transferencia analítica

  • VIII.16. Epicrisis

Segundo Tiempo del Banquete Caída de la dialéctica

CAPÍTULO IX Entrada de Alcibíades (desde las personas hacia los vacíos en el diálogo)

  • IX.1. Para Lacan, Alcibíades es el demonio de Sócrates

  • IX.2. Apolodoro relata a quienes no practicaban la filosofía lo que querían saber

  • IX.3. El verbo amar no realiza al amor

  • IX.4. Las máscaras de Sócrates

  • IX.5. El agalma permite ver lo invisible a los ojos

  • IX.6. La confusión entre el pretérito y el tiempo presente

  • IX.7. El discurso vacía los lugares del erómenos y el erastés

  • IX.8. La transferencia se convierte en la significación actuada del amor

  • IX.9. ¿Cuál es el sostén de la palabra de Alcibíades?

  • IX.10. El agalma de Lacan sustraído a Platón

Tercer Tiempo del Banquete Pasajes de la metáfora a la transferencia analítica

CAPÍTULO X El lugar de la transferencia (entre Sócrates y Alcibíades)

  • X.1. Una articulación largamente elidida

  • X.2. Función de la falta en el pasaje a lo deseante

  • X.3. Al fallar la función de la privación aparece un narcisismo estilo Alcibíades

  • X.4. El amor como milagro podría ser la propia transformación del sujeto

  • X.5. Se empastan dos tiempos

  • X.6. Caída a la condición de amado no es aún caída del objeto en el discurso

  • X.7. El desenmascaramiento permite encarnar lo pulsional sintiéndolo como verdadero

  • X.8. Meta y saber se escinden

  • X.9. La verdad encontrada ya no será platónica

  • X.10. La compulsión de repetición se transforma en transferencia bajo el hechizo del agalma

  • X.11. ¿Se realiza o no la metáfora del amor?

  • X.12. Si Sócrates tiene un mérito, más que la templanza es su autenticidad

  • X.13. Deseo en el lugar de Sócrates

  • X.14. El pasaje al amante no llega a ser sustitución del deseante

  • X.15. Sócrates da el signo del objeto, no de su deseo
  • X.16. La satisfacción de la demanda presente prologa la emergencia del amante

  • X.17. Una vez concluido El Banquete, Lacan lo recuerda

  • X.18. El olvido cae sobre El Banquete, luego de la represión sobre este texto —que Lacan levantara—

CAPÍTULO XI Transferencia en presente (lo que Sócrates interpretó)

  • XI.1. Saber y deseo se desvinculan en la transferencia

  • XI.2. La paradoja en el deseo de Alcibíades

  • XI.3. El no saber como antecedente necesario del amor

  • XI.4. Sujeto soporte, no efecto

  • XI.5. El deseo sólo puede ser designado

  • XI.6. ¿Por qué sería fundamental el amor para hacer este pasaje?

  • XI.7. Hacer signos del amor para tener inconciente

  • XI.8. El amor no podría circular como bien en los juegos de sociedad

  • XI.9. Es en la mira del deseo que el amor puede virar al mal

  • XI.10. ¿De qué se carece si no se tiene amor?

  • XI.11. La demanda atraviesa el espacio desde el signo al objeto (y podría aplanarlo)

  • XI.12. El traumatismo del amor

CAPÍTULO XII La resaca del Banquete (el analista no toma posición en el amor sino en una identificación apartada entre demanda y pulsión)

  • XII.1. Del fenómeno de transferencia al concepto

  • XII.2. Definiciones de transferencia

  • XII.3. Lo transferido como lo pulsional sin sustitución en el montaje

  • XII.4. Del falso enlace al enlace lógico

  • XII.5. Otro franqueamiento del objeto para llegar al sujeto

  • XII.6. El supuesto permite el pensamiento sobre la transferencia

  • XII.7. Retornan momentos de la caída del saber en El Banquete

  • XII.8. El agalma re-encontrado en el saber

  • XII.9. Ya el amor no tendrá aquel centro al que nos acostumbró El Banquete

  • XII.10. El amor es sólo un efecto de la transferencia

  • XII.11. Transferir la estructura del engaño

  • XII.12. El pasaje al acto del sexo queda afuera de la transferencia debido al amor

  • XII.13. El objeto insólito

  • XII.14. La clave de la operación analítica

  • XII.15. Si la transferencia es un concepto el amor es un bien

  • XII.16. Resulta que el amor no alcanza dignidad de concepto

CAPÍTULO XIII El lector, otro invitado al Banquete

  • XIII.1. Una propuesta de escritura

  • XIII.2. Se trata de que Ud. se instale en un espacio de ficción

  • XIII.3. Tiempo de su ponencia

Por fuera del Tiempo del Banquete

EPÍLOGO

  • Contra-transferencia Lacan Mr. Money Kyrle

  • Transferencia Lacan Sócrates

  • Transferencia Breuer Anna O. Freud

  • Transferencia Freud Dora

  • Transferencia Dora Madonna Sixtina de Rafael

  • Transferencia Freud Joven Homosexual

  • Transferencia Freud Schnitzler Kubrick

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA